Albers Series
2009 – 2011

La relación entre espacio y color formulada por Josef Albers es ampliamente considerada dentro del trabajo de Jose Dávila. A través de la superposición de planos de color, Albers detona una búsqueda formal alrededor de la composición que configura una parte fundamental de su trabajo. Como un ejercicio de redefinición, Dávila usa distintos materiales para simular las diferencias cromáticas resaltadas por Albers en su Hommage to the Square. Este nuevo homenaje excede el sólo acercamiento a la interacción del color y la geometría para situar al cuadrado como un fenómeno en el espacio.

A partir de un cuadrado de color en vinilo adherido a la pared, y recargando sobre él tres vidrios cuadrados de distintos tamaños, el trabajo integra nociones de luz, opacidad y transparencia a las reflexiones de Albers. Con esto, además, Dávila crea un objeto tridimensional usando el espacio entre los vidrios para cuestionar los atributos espaciales de la obra.

Un móvil diseñado para colgar del techo a una altura suficiente para la interacción humana revela una nueva forma de entender el cuadrado de Albers como una escultura cinética en búsqueda de su naturaleza espacial. En este caso, la composición del trabajo cambia continuamente mientras los cuadrados giran y se entrecruzan unos con otros, ocupando lugares distintos en el espacio. A diferencia de Albers, sin embargo, Dávila interviene la perfección geométrica del cuadrado a través del acabado a mano. Para otro trabajo de la serie, por ejemplo, el artista usa cuadrados de cerámica hechos a mano, lo que le permite poner en controversia los principios de igualdad de los lados y el ángulo recto. En este sentido, los mosaicos de cerámica son un simulacro de los cuadrados honrados por Albers.