Chinese Whispers
2005

El díptico fotográfico Chinese Whispers toma su nombre de un juego infantil que consiste en susurrar un mensaje de boca en boca adaptando las modificaciones del mensaje surgidas del intercambio entre el emisor y el receptor. De la misma manera, Dávila ‘traduce’ la imagen del Pabellón de Barcelona de Mies van der Rohe al capturar una escena precaria hallada fortuitamente en el sur de México, semejante en apariencia a la de Van der Rohe. La fotografía reinterpreta la imagen inicial como respuesta del artista al ‘mensaje’ original.